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lunes, 25 de abril de 2011

Review: Sérum Sebium de Bioderma

Como ya os anuncié, voy a empezar a hablaros de los productos de la línea Sebium de Bioderma, que me enviaron gratuitamente para que probase.  Quería aclarar mi situación: mi acné es muy leve, sobre todo retencional - quistecitos y puntos negros - localizados en la zona de la barbilla y mandíbula. No es nada exagerado, aunque claro, depende del día, y no es sólo mientras tengo el periodo - si no lo cuido, lo tengo siempre, o casi siempre. El médico me dijo que era acné, aunque llamar acné a "tan poca cosa" era exagerado (si no vas con la cara tipo paella, se ve que nanai)  y me dijo que probablemente fuese hormonal, aunque el estrés podía influír. Esta conclusión la sacó de que yo estuve tomando la pildora unos tres o cuatro meses, y, efectivamente, el primer mes, me salieron un montón de granos, pero después, la cara perfecta, perfectísima. Pero a mí, en lo personal, no me compensa tomar hormonas por mis mini-granitos: si fuese a curarlo, sí, pero como sé que en cuanto deje la píldora me va a volver a salir, pues no me interesa. Por eso prefiero tratarlo con productos específicos :)

Hoy os voy a hablar del Sérum, que  sería el tratamiento de noche de la línea.

Sebium serum 40 ml-fermeSebium serum 40 ml-ouvert 
Para hablaros un poco del producto, os diré que viene en un envase de 40 ml, con un dispensador fino, que creo que podéis apreciar en la segunda fotografía. El precio recomendado es de 19.90 euros. El producto es transparente, tiene una textura como de gel muy fluido, y no tiene un olor característico.  Se extiende muy bien en la piel, por lo que yo, con dos gotitas, tenía para toda la zona de la barbilla y la mandíbula, y con una gota más, para la nariz (que son las zonas donde lo he estado usando), así que cunde muchísimo. Cuando se seca, queda, en principio, como un poco pegajoso, parecido al gel de aloe puro, pero con el paso del tiempo esa sensación desaparece.  El producto tiene efecto queratolítico, lo que quiere decir que suaviza y cambia la capa más externa de la piel. También contiene ácido glicólico, para eliminar las manchas que podamos tener, por eso es importante que lo usemos por la noche, ya que exponernos al sol llevando ácido glicólico es peligroso para la piel.

Voy a hablaros un poco de mi experiencia. Como ya os he dicho, lo he estado usando en la zona de  la barbilla y la parte de la mandíbula más cercana a ésta, que es donde tengo los microquistes. También lo he usado en la nariz, para intentar acabar con esos puntos negros rebeldes, ya que el sérum también está indicado para ello. Lo he estado usando, al principio, solo en esas zonas, todas las noches, mientras en el resto de mi rostro seguia con mis prodcutos habituales. El producto indica que puede usarse noche sí y noche no, aunque puede usarse durante el primer mes todas las noches para un tratamiento más intensivo. Yo lo usé las dos primeras semanas, seguido, y después ya lo he estado usando noche sí y noche no.

Al aplicarlo, en ocasiones, siento como un leve escozor, que pasa enseguida, así que si lo probáis y os pasa, no os asustéis. Después, como ya he dicho, el gel cambia de textura y se siente un poco “pegajoso”. Y en fin,  me voy a la cama y ya está.  De un día para otro, como es normal, no noté cambios, pero a medida que pasa el tiempo, en cuanto a los microquistes puedo decir que se mantienen de un tamaño pequeño y que algunos desaparecen. Sobre todo, no se convierten en espinillas, que acaban explotando y dejando una cicatriz.  Además, las manchitas que tenía, especialmente en el lado izquierdo de mi cara, se han suavizado bastante, y ahora, a simple vista, casi ni se aprecian.  No es todo maravilloso: he de decir que respecto a los puntos negros no he notado diferencia, pero en fin, solo por el control de los microquistes y el tratamiento de las manchas para mí ya merece la pena este producto.

Tenía miedo de que el producto pudiese resecarme la piel, levantar escamitas y demás, pero no ha ocurrido. Mi piel no se ha resecado en esas zonas, ni se nota más tirante. En este sentido, el sérum Sebium puede funcionar perfectamente para los casos de acné adulto, que no tienen que ir necesariamente unidos a pieles grasas, por lo que los tratamientos dirigidos al acné juvenil, que sí suele ir ligado a un exceso de grasa,  pueden resecarnos la piel. Ya digo que con ese producto no he tenido ese problema.

Tengo que deciros que, de los cuatro productos que componen la línea Sebium, éste es mi favorito, porque es el que he visto que es más efectivo, junto con la mascarilla. Tengo claro que, mientras siga teniendo el problema de los microquistes, volveré a comprarlo, porque no me parece un producto caro en absoluto, y mucho menos teniendo en cuenta lo que cunde. Si tenéis este tipo de problemas, os recomiendo que lo probéis. En mi opinión, como ya he dicho, este sérum es la joya de la corona de la línea Sebium. Vamos, que en estos momentos, mientras estáis leyendo, yo estoy de viaje, y el sérum se ha venido conmigo, a pesar de las limitaciones de líquidos y toda la parafernalia. :P

Espero que el post os haya resultado útil.

Un beso enorme :)

miércoles, 20 de abril de 2011

El acné adulto, ese gran desconocido.

Bueno,  ¿qué fue antes, el huevo, o la gallina? ¿Qué llega antes, el problema o el tratamiento? Pues en mi caso, lo que llegó primero fue el tratamiento. Os explico:

Desde hace un año y medio o dos años, frecuentemente, tengo pequeños bultitos en la zona de la barbilla, a los lados. Lo he achacado a diferentes productos, a cambios de rutinas, estrés… En fin, a cualquier cosa. Pensé que era todo, excepto acné, porque siempre había tenido buena piel, y no tuve acné en la adolescencia. Algún granito durante el periodo, pero ya está.  Los bultitos podían estar ahí durante un par de meses o tres. A veces desaparecían. Otras, se convertían en una espinilla. No eran muy abundantes, quizá dos o tres a cada lado de la barbilla. No se ven mucho, pero ahí están. Y me frustraba mucho no saber por qué.

Hace tiempo, una mañana, me llegaron a casa unos productos de Bioderma, indicados para el acné adulto. Dentro del paquete, había información sobre este tipo de acné: se trata de un acné retencional (microquistes blancos y puntos negros), que en ocasiones es inflamatorio (espinillas); se localiza principalmente en la parte inferior del rostro (barbilla y mandíbula, sobre todo); afecta a mujeres a partir de los 20 años y suele deberse a causas hormonales o estrés.  Me vi bastante retratada en los síntomas, así que decidí que lo mejor iba a ser irme al médico.

Después de unos análisis  el médico me dijo que sí, que era acné, pero que llamarlo acné era exagerado –ejem ¬¬ –, que a muchas chicas de mi edad les pasa, que tenía pinta de ser hormonal, pero que en los análisis no aparecía nada descompensado, y me iba a recetar tratamientos para el acné juvenil. Le hablé de los productos Bioderma y me dijo que si los prefería, los usase, que lo importante es que me relajase, no le diese importancia y que mantuviese una buena higiene. Y que no me tocase mucho la cara. Vamos, nada nuevo.

He estado usando los productos Bioderma en la zona afectada y conseguí que los bultitos desaparecieran… hasta que volví a tener el periodo, que volvieron a aparecer. Pero bueno, los tengo controlados, más o menos, ya se sabe que con estas cosas hay que ser constante. Y lo más importante, evito que me queden manchitas de los microquistes, y he conseguido que se atenúen las que tenía.  Os iré hablando poco a poco de los productos que quedan – ya os hablé del agua micelar Sebium H2O – en próximos posts, que espero que os resulten útiles e interesantes. Sobre todo, si tenéis un problema parecido al mío y no sabíais qué os estaba pasando.

¿Habíais oído hablar del acné adulto? ¿Tenéis este tipo de problema? ¿Lo tuvisteis y lo superasteis? ¡¡Contadme!!

lunes, 18 de abril de 2011

Guerra de Aguas Micelares: Sebium H2O vs. Agua Micelar 3 tés de Yves Rocher

Bien, este post y el próximo estarán dedicados a la limpieza del rostro. Quizá no damos tanta importancia a los productos de limpieza como  a los de cuidado –hidratantes o mascarillas, por ejemplo – pero tienen la misma importancia que ellos. Supongo que estaréis hartas de oír/leer lo importante que es desmaquillar y limpiar muy bien el rostro.  Por eso os quiero comentar mi experiencia reciente con diferentes productos de limpieza facial.

El post de hoy, como ya habéis visto, tratará de las aguas micelares. No sé si las habréis probado, pero seguramente hayáis oído hablar de ellas. Si no sabéis lo que son, podéis echar un ojo a este post de Eva, La Colorópata, en el que lo explica muy bien.  Resumiendo, las aguas micelares son un producto que de un tiempo a esta parte se ha hecho tremendamente famoso, por servir para limpiar el rostro de una manera eficaz pero delicada. Y os voy a contar mi experiencia con un par de estos productos.

Empezaré por el agua micelar 3 tés de Yves Rocher, (click para ver la ficha del producto) que fue la primera que usé. Normalmente, no suelo llevarme buenas impresiones de esta marca, y este producto no fue una excepción, aunque al menos no estoy totalmente descontenta con ella.

agua micelar yves rocher (La foto está extraída de la página web de YvesRocher, enlazada arriba.)

La compré porque tenía una tremenda curiosidad por probar algún agua micelar, y vi que tenía una oferta de un 40 o 50% de descuento, no lo recuerdo ahora mismo.  El caso es que salía por unos 6 euros, y de perdidos al río, la cogí.

Empecé a usarla como desmaquillante habitual. Yo no suelo usar base de maquillaje, si acaso polvos, y no siempre, por lo que mi cara no es muy difícil de desmaquillar, no necesito un desmaquillante potentísimo. Por eso, decidí usarla como limpiador y desmaquillante diario. ¡Mec! ¡Error! A los 10/15 días empezaron a aumentar el número de puntos negros y a salir algún que otro granito. Empecé a intentar descartar cosas, y gracias a Inma, de BeautyVictim reparé en el agua micelar –quizá por mí misma no lo habría hecho, ¡me parecía algo tan inofensivo! – y la desplacé de mi rutina. Me puse una mascarilla de arcilla verde y comencé a utilizar un limpiador en gel de Vichy que tenía por casa, y después de un par de días o tres mi cara había mejorado un montón.

¿Cuál era el problema?

Pues que aunque este agua micelar – las hay de mejor calidad, claro – retire gran parte del maquillaje, puede no ser suficiente para eliminar toda la suciedad del rostro. Y en mi caso no lo era: necesito una limpiadora tradicional, en gel, espuma o similar. Ahora mismo la tengo parada, porque estoy usando la de Bioderma, de la que os hablaré a continuación, pero la usaré para refrescar la cara durante el día, o para retirar el grueso del maquillaje antes de lavarme la cara con mi limpiadora habitual.

Añadiré además que como desmaquillante de ojos no vale. No saca bien la máscara de pestañas, ni el delineador, y acaba irritando el párpado, que es una piel muy sensible. Además, si entra en el ojo escuece una barbaridad. Y es difícil que siendo una textura líquida que usas en el ojo no entre nunca nada.

También he de decir que si tenéis pensado adquirir este producto para desmaquillar vuestra piel de una manera más suave, os equivocáis: cuando el algodón sale limpio, usando el agua micelar de Yves Rocher, te has dado tantas pasadas por la cara que llega incluso a escocer.

La gastaré, pero no volveré a comprarla. Y definitivamente, por el precio habitual (11.90€) no la recomiendo, ni tampoco por el precio rebajado. No vale lo que cuesta, definitivamente. Es una sensación prácticamente generalizada con los productos Yves Rocher: no son caros, pero tampoco baratos, y siento que la calidad no va acorde al precio.

Pasemos pues al agua micelar Sebium H20 de Bioderma. Este producto me fue proporcionado gratuitamente, junto con otros de la línea Sebium para el acné adulto*, para probarlos y dar mi opinión. Y eso hago, dar mi opinión sincera.

Sebium H20 250ml

Pues bien, escarmentada ya de la experiencia con el agua micelar de Yves Rocher, reservé este agua para retirar el grueso del maquillaje, o incluso para desmaquillar los ojos o labios con suavidad. También para limpiar la cara a mitad del día, aunque por la noche me la lavase más a fondo con una limpiadora. Desde mi experiencia no puedo recomendaros que utilicéis el agua micelar como único limpiador a no ser que uséis una de muy buena calidad, sobre todo si vuestra piel es desde normal a grasa.  Pues bien, claramente el agua micelar de Bioderma le da 20 vueltas a la de Yves Rocher:

- Para retirar el maquillaje basta con utilizar un disco desmaquillante por las dos caras - en mi caso, llevando una BBCream - . Retira el maquillaje mucho mejor, y el algodón sale limpio mucho antes, por lo tanto, no hacen falta tantas pasadas y la piel se irrita mucho menos.

- Como desmaquillante de ojos también funciona mucho mejor. Si la utilizáis como un desmaquillante de ojos normal y corriente, humedeciendo un disco desmaquillante, y dejándolo sobre el párpado unos segundos antes de retirarlo, el maquillaje de ojos sale muy bien.  A mí a veces me toca insistir un poco en las pestañas – no frotar, sino volver a humedecer un disco y repetir el proceso – o en el eyeliner, pero es algo normal.  Con el agua micelar de Bioderma no he notado escozor en los ojos, aunque no puedo garantizar que no escueza, porque tampoco es que haya tenido ningún accidente de que me haya entrado mucha cantidad.

- Como producto para limpiar y refrescar el rostro, si habéis sudado un poco, habéis estado cocinando, o simplemente si os apetece sentir un poco de frescor en la cara, va genial: no deja la cara tirante, ni reseca, por lo que no hay necesidad de volver a reaplicar ningún producto hidratante, y  se siente la piel bastante fresquita.

El precio aproximado de este producto está sobre los 15€, y está indicado sobre todo para pieles grasas y con tendencia acneica, especialmente para aquellas personas que sufran de acné tardío o persistente – acné adulto – ya que contiene un ingrediente activo que ayuda a prevenir los granitos y puntos negros (la patente Fluidactiv) y sulfato de zinc.

CONCLUSIÓN:

Definitivamente, me quedo con la de Bioderma. Cumple todas las funciones mucho mejor que la de Yves Rocher. Entre ambas no hay tanta diferencia de precio, y la de Bioderma es mucho mejor. En cuanto a cosas  más “superficiales” que puedan decantar la balanza a una u a otra, como son el olor, y demás, oler, huelen prácticamente igual. Es un olor suave, nada pesado y que no permanece en la piel. Quizá es algo más notorio en la de Yves Rocher.  Además he de decir que he sentido mucho más suave, más respetuosa con la piel, la de Bioderma. Pero también he de reconocer que, de momento, no voy a comprar de nuevo la de Bioderma, ni ninguna otra: para mí el agua micelar no es un producto imprescindible, y prefiero invertir el dinero que me gastaría en este producto en una limpiadora.


* Iré haciendo reviews del resto de productos de esta línea poco a poco, para no hacer un post enorme :)


Bueno, parece que al final el post me ha quedado larguito… ups! :S Contadme, ¿qué pensáis de las aguas micelares, las habéis probado? ¿Podéis recomendarme algún producto de Yves Rocher que merezca la pena? :P

¡Besos!